martes, 22 de mayo de 2012

Sobre el uniforme del equipo olímpico español en Londres 2012


Después de pensar que era una broma, parece que el asunto va en serio. Definitivamente el uniforme del equipo olímpico español lo diseñará y fabricará una empresa rusa. BoscoSport. El COE ha decidido que son ellos los más idóneos para hacerlo y la foto de la estética que llevarán nuestros deportistas ha corrido como la pólvora por la red en los últimos días. El diseño es feo, anticuado, y atenta directamente en contra de la dignidad de nuestro deporte y de nuestros deportistas. Sí. La moda, lo que uno lleva puesto, produce un efecto psicológico directo en la autoestima personal, y el mundo del deporte, no es ajeno a esta influencia. Mientras como bien ha escrito Charo Izquierdo de Yo Dona, “Stella McCartney hará los uniformes del equipo olímpico de Gran Bretaña. Ralph Lauren realizará los del estadounidense. Prada y Armani, los del italiano...” deportistas nacionales de la talla de Rafa Nadal aparecerán con este chandal patético. El look es psicológicamente del nivel de los últimos puestos del medallero, y eso significa empezar en una clara desventaja competitiva.
Pero ciertamente, como expresó la Asociación de Creadores de Moda de España en su comunicado, el asunto tiene connotaciones peores aún que los de índole puramente estética “lo más grave no es que los uniformes sean feos, lo más grave es que en un momento en que la imagen internacional de nuestro país no pasa su mejor momento, confiar este proyecto a una empresa rusa lanza un mensaje demoledor: que en España no hay gente creativa ni competitiva. Además fabricar fuera es un insulto a la industria y a los cinco millones de parados que tenemos.”
Parece que la inexplicable elección se debe según El País a que BoscoSport produce la ropa gratis y a que ha desembolsado ya 250.000 euros como patrocinador del equipo olímpico español. Que es más o menos lo mismo que decir que esta empresa es una especie de ONG que trabaja en el ámbito del Comité Olímpico Español por puro amor al arte. Ahora en lugar de enviar donativos al Tercer Mundo, la última versión del espíritu altruísta y solidario consiste en confeccionar gratuitamente el traje del equipo olímpico español.
Después de la sarta de críticas, el portavoz de BoscoSport salió rápidamente al paso para explicar que los diseños de la foto que circula por la red no son los definitivos: “hemos estudiado el folclore español al detalle y cuando presentemos a finales de mes los uniformes para los equipos olímpico y paralímpico español, estamos seguros de que tanto los atletas como los ciudadanos estarán de acuerdo en que se trata de un diseño bonito, auténtico y redondo, y, sobre todo, muy español.”
Que haya salido el término "folklore" es para echarse a temblar. Para interpretarlo bien, y no caer en la ridiculez absoluta, mejor ser Balenciaga que para eso era español, o alguno de los que bordaron la visión de lo español como Yves Saint Laurent, Christian Lacroix u Oscar de la Renta. Para eso hay que ser un número uno, y no parece que en la lista actual de los mejores, haya ningún nombre asociado a la nómina de BoscoSport.

Sencillamente inexplicable. Queridos diseñadores patrios: por favor, que el ánimo no decaiga.

lunes, 14 de mayo de 2012

Little Fashion Book


Little Fashion Gallery es una web multimarca especializada en ropa infantil. Suele editar semestralmente una pequeña revista, Litte Fashion Book, que contiene reportajes de moda realizados con ropa y objetos de decoración de marcas que venden en su web. El tratamiento publicitario de la moda infantil no es una tarea fácil, y últimamente la tendencia es hacer reportajes parecidos en todo: tipo de ropa y poses, a los que se hacen para las revistas de "ropa de mayores". La peculiaridad de la estética de las fotos del LFB es precisamente que logran mantener ese punto en el que los niños van a la moda y además siguen pareciendo niños. Un logro de la editora jefe y fundadora de LFG, Marie Soudré-Richard, y de todo el equipo de LFB.

Para verlo pincha aquí.





**Fotos: Little Fashion Book, spring-summer 2012.

lunes, 7 de mayo de 2012

Schiaparelli and Prada: Impossible conversations



El próximo viernes se inaugura en el Costume Institute del MET la exposición "Schiaparelli-Prada: Impossible conversations." Harold Koda, curator de la muestra, explicaba en una reciente rueda de prensa que el evento no está motivado porque Schiaparelli haya sido fuente de inspiración en las colecciones de Prada, sino por coincidencias más conceptuales sobre sus respectivas ideas de la moda. La iniciativa de plantear la exposición como un diálogo entre ambas ayuda a entender ese terreno común que habrían compartido si hubiesen sido contemporáneas. Además de la interesante coincidencia de que las dos eran italianas, un gran nexo para entender su original visión artística y creativa de la moda, Elsa y Miuccia se mueven conceptualmente en el complejo límite que separa el buen gusto del mal gusto. Schiaparelli fue en el período de entreguerras y compitiendo intensamente con el less is more de Chanel, la reina de la moda extravagante, de la excentricidad estética, de un estilo que consistía en no pasar desapercibida jugando a la provocación de ponerse lo que nadie se había atrevido a ponerse nunca. Buscó para diseñar sus colecciones la colaboración directa de los surrealistas, que diseñaron para ella tejidos y complementos extremos para la época, siempre entre la funcionalidad y los guiños al humor: sombreros-zapato, bolsos acordeón, vestidos con langostas gigantes como estampado. Un schiaparelli estaba  pensado para mirar y admirar con mucha atención. La diseñadora llevó literalmente el inusual y vanguardista arte de sus amigos, especialmente del español Dalí, a la moda del vestir del período de entreguerras.

Sombreros zapato en la tienda parisina de Schiaparelli

Wallis Simpson con vestido-langosta de Schiaparelli diseñado con la colaboración de Salvador Dalí

Diseños de Schiaparelli, a la izda. bird cage hat, aunque sea imperceptible en la foto, el diseño llevaba incluido un pajarito cantor amarillo, a la derecha sombrero y uno de los icónicos broches con forma de instrumentos musicales de la diseñadora

En el siglo XXI, Prada no significa exactamente lo mismo que Schiaparelli entonces, porque el contexto no es el mismo, pero sí comparte mucho con su predecesora en esa idea de la moda pensada para no pasar desapercibida. Llevar un total look Prada o inspirado en Prada, es apto para autoestimas bastante altas. La mezcla de prints poco habituales, algún punto de exceso en los zapatos, los detalles barrocos de pedrería en sus trajes o todo al mismo tiempo, hace que Prada sea reconocible a distancia como lo era un schiapa en los treinta. 

Prada colección FW 2012

Gafas Prada de la colección Primavera-verano 2011

Por eso quizás  estas imposible conversations  entre ellas en el MET, pudieran comenzar con un pensamientos  de Schiaparelli que ilustra bien su idea sobre la moda y el papel que ésta debería desempeñar en la vida de las mujeres.
”El veinte por ciento de las mujeres tienen complejo de inferioridad. El sesenta por ciento tiene ilusiones. El noventa por ciento tiene miedo de llamar la atención y de lo que la gente pueda decir. Así es que compran un traje gris. Deberían tratar de ser diferentes".

Por lo que conocemos hasta la fecha, parece que Miuccia estaría bastante de acuerdo.

** La exposición se celebra hasta el próximo 19 de agosto. Más info en The Metropolitan Museum.

lunes, 30 de abril de 2012

Loewe Oro 2012 Collection: renovarse o morir


Parece que a pesar de la tormenta de críticas, la marca Loewe no andaba demasiado desencaminada desde un punto de vista estrictamente marketiniano, sobre las bondades del famoso vídeo para lanzar su Loewe Oro Collection 2012. Han cumplido el objetivo, que no era otro que posicionarse en un segmento del mercado, las nietas e hijas de sus clientas tradicionales, que hasta ahora no estaban entre su público objetivo. La realidad es que el bolso ha arrasado 6 semanas después de que viéramos el anuncio y la verdad es que lo tenían al alcance de la mano. La moda del flúor les ha venido de perlas y han sabido reinterpretar el clásico Amazona iluminando de color sus asas. En contra de las apocalípticas previsiones que decían que la marca perdería a la clienta tradicional que no se sentiría nada identificada con el anuncio, la realidad es que probablemente veamos más el bolso entre mujeres por encima de los cuarentay que entre chicas en torno a los veintey. Además de por la razón del poder adquisitivo, el hecho de que la marca haya querido posicionar esta serie entre gente muy joven, ha sido una idea habilísima para lanzar a las más talluditas a por él. La moda juega en el campo de las emociones, y el intento de renovarse o morir y sentir la juventud, aunque sea momentáneamente luciendo un bolso, es muy tentadora.


El experimento no es nuevo del todo. Loewe, como Louis Vuitton, forma parte del emporio de Bernard Arnault. Uno de los objetivos y logros de la marca Vuitton al contratar a Marc Jacobs fue rejuvenecer la marca. El clásico Monogram, que ya era un éxito, había que venderlo en otros segmentos, entre gente más joven y más atrevida. La idea de la colaboración con el artista Murakami, que llenó de color las versiones clásicas diseñándolos en fondo blanco y con las letras multicolor, es una especie de preludio de este experimento con Loewe. En aquella ocasión, Vuitton mejoró sus resultados gracias a este nuevo Monogram, y en temporadas sucesivas lanzó nuevas reinterpretaciones más locas del clásico: Monograms tejanos, Monograms con simulacros de encaje, Monograms personalizables con colores llamativos, etc… Y la realidad, si nos fijamos en las calles, es que estas versiones de Vuitton las han llevado muchas mujeres maduras, de perfil más fashion victim, gente más preocupada por parecer joven (la versión Murakami era complementaria muchas veces de señales evidentes de cirujía plástica en su dueña). Sin embargo, y sorprendentemente, estas versiones más de temporada, han revalorizado el Monogram más clásico, que después de unos años de estar reservado a las madres, ahora lo lleva también mucha gente joven. Tiene sentido: un Vuitton reinterpretado con más colorido y detalles especiales, se convierte en un producto mucho más efímero. Además de cuestiones de gusto personal, como huir de todo lo demasiado marcado en el diseño, si no existe un presupuesto para comprarse un Vuitton cada temporada, la alternativa más sensata es invertir en los Monogram más tradicionales que no pasan de moda. Y esta idea es aplicable tanto a gente más joven como a la que no lo es tanto.

Otras versiones del cláciso Monogram de Louis Vuitton

Salvando las distancias, el experimento de Loewe con esta serie oro es bastante similar. Habrá clientas fieles de la marca que nunca se comprarán uno de estos, pero seamos sensatos, tampoco se hubieran comprado nunca un Amazona fucsia o amarillo, como los lanzados en temporadas recientes; habrá otras que independientemente de su edad real corran siempre a por la última versión, y esta vez se lanzarán también a por esta de las asas alegres. Mientras, Loewe con el famoso vídeo ha trabajado por ampliar su campo de acción a un tercer target, el de los más jóvenes, y pese a las críticas, eligió muy bien a los distintos perfiles que aparecen en él. La mayoría representan a una juventud ligeramente alternativa, que es al final el deseo de una gran parte de este segmento: ser diferente y salirse de lo estipulado. Aunque también hay suaves guiños al perfil pijo más clásico, pelín reinventado. El anuncio en definitiva no hace más que decir a todos ellos: "llevar un Loewe, también es alternativo, indie, pijo…. lo que quieras ser".






Falta saber a qué icono fashion veremos ya en los blogs de street style con un bolso Loewe de esta colección especial. Alexa Chung, reina de "lo alternativo pero sin pasarse", ya ha lucido clásicos Vuitton en piel, ¿Quizás sea ella a quien veamos pronto con una bandolerita Loewe + flúor combinada con unas Hunters en alguno de los siguientes Festivales de Música? ¿o la mismísima Kate Moss? ¿ambas para llegar a los distintos públicos que les siguen? Alguien con un perfil con punto transgresor, es lo importante. A ser posible que salga o haya salido con algún cantante de grupo pop también alternativo, o sea Dj en sus ratos libres. O ambos. Será otra forma, después de la del vídeo, de dar otro importante empujón a las ventas. Ha sido un inteligente cambio de registro de Loewe que ha decidido renovarse o morir.. Y no ha sido la primera vez. Pero eso, para otro día...

Alexa Chung con un Vuitton en piel (streetpeeper.com)







miércoles, 25 de abril de 2012

En recuerdo de Yva

Autorretrato (1926)

En la semana homenaje a las víctimas del Holocausto nazi, la revista CoolVisionaire ha querido dedicar un especial sobre el tema desde la perspectiva del mundo del arte, del deporte, del cine, y, también de la moda. La paranoya de Hitler  afectó también a profesionales de este sector. Yva, una importante fotógrafa en el contexto de la moda berlinesa y con un prometedor futuro, fue una de ellas. Esta es su historia.

jueves, 19 de abril de 2012

Balenciaga, coleccionista de moda


“Decidimos organizar esta exposición para rendir homenaje a Balenciaga en el 40 aniversario de su muerte, porque seguimos considerando que es uno de los modistos más relevantes de la historia de la moda contemporánea

Así explicaba Olivier Saillard, director del museo, el motivo de esta nueva exposición sobre Balenciaga, que el Museé Galliera de París, actualmente en obras, ha organizado en la Ciudad de la Moda (34 del Quai / Muelle de Austerlitz).

La peculiaridad de esta nueva exposición, y la que la hace particularmente interesante es que junto a piezas diseñadas por Balenciaga durante sus años de París (1937-1968), el visitante puede disfrutar también de otras que el propio modisto fue adquiriendo como material de trabajo y que su familia donó al museo en 1979.  Es una buena ocasión para admirar hasta qué punto la estética e iconografía españolas estuvieron especialmente presentes en su proceso creativo.
París siempre guarda importantes razones para volver, y la de esta vez es realmente poderosa.
** Hasta el 7 de Octubre en  la Cité de la Mode et du design (34 del Quai / Muelle de Austerlitz). Más info en Musée Galliera.


miércoles, 11 de abril de 2012

Raf Simons o la necesidad de un nuevo Dior

Corselete de un Dior original de 1952; Raf Simons para Jil Sander (colección OI 2012, style.com)
Arnault ha deshojado por fin la margarita y una de las noticias más esperadas en el mundo de la moda se confirmó ayer: Raf Simons es oficialmente el nuevo director creativo de Dior. Mucho se ha dicho y se ha escrito a lo largo de este intenso año, sobre el despido de Galliano, sus tensas relaciones con Arnault, el hartazgo de este por los caprichos del gibraltareño, etc, etc…. Rumorología aparte, la cuestión es que con este despido, Dior, la marca, dió un brusco volantazo en su trayectoria. Aquella puesta en escena del final del desfile de la colección Otoño-Invierno 2011, sin Galliano ya, con el equipo de costureros de la Maison enfundados en sus batas blancas, hablaba de nuevos tiempos para la marca Christian Dior. ¿Por qué? ¿en qué dirección? ¿es que Galliano no lo hacía bien?

Galliano parece que sí era rentable en el apartado de complementos y cosméticos. Tampoco nos engañemos. Dior es Dior, por supuesto, pero la casa nació en 1946, precisamente con el modelo actual de empresas de moda que tenemos: un capitalista, el propietario, Marcel Boussac, que buscaba un negocio rentable y un diseñador, Christian Dior, que estaba en el lugar preciso, en el momento oportuno y sobre todo, con muchas ganas de encontrar el capital que él no tenía para montar su casa de costura. Fue Boussac una especie de padre ideológico de Arnault y quien desarrolló e impulsó el sistema de venta de licencias tal y como funciona hoy y gracias al que montó el gran imperio Dior. La idea fundamental es que no lo hizo vendiendo alta costura, sino guantes, medias, ropa interior, bolsos, zapatos y perfume. Boussac vió que el público demandaba, después de las penurias de la II Guerra Mundial, una porción de ese mundo del lujo que la marca proyectaba con sus colecciones de alta costura, e ideó la forma de proporcionárselo y de hacer negocio con ello. De ahí, que en términos de los años cincuenta, Dior fuera la esencia del espectáculo y del marketing. Más o menos, lo mismo, en versión exagerada y aumentada, que hizo Galliano desde que tomara las riendas de la casa en 1996, y sobre todo lo que Arnault buscaba.

A Galliano se le ha criticado últimamente hasta la extenuación, pero desde finales de los 90 ha sido oficialmente por obra y gracia de Arnault y gracias al eco de la prensa de moda "uno de los grandes creadores." Ni tanto, ni tan calvo. Hacía muchas cosas imponibles pero también colecciones memorables, como aquellos trajes de chaqueta en lana o seda y encaje de la colección de 1998 que se convirtieron en una especie de uniforme para las elegantes en las grandes ocasiones, y sobre todo, era un espectáculo, nunca mejor dicho, cuando diseñaba vestidos de noche inspirados en los archivos de la Maison.

Vestido de noche, CD 1951; John Galliano para CD (HC Fall 2008, style.com)

La cuestión es que Dior decidió prescindir de los servicios de Galliano y algo más de un año después ha fichado a Raf Simons. ¿De qué va el cambio? La moda, también en sus modos de hacer, tiene que cambiar porque los mismos esquemas siempre, acaban agotando. Fue Arnault quien decidió fichar a diseñadores excéntricos, Galliano no fue el único, también quiso a Mcqueen y a Jacobs, y fue en realidad quien puso la excentricidad de moda: no sólo en el modo de vestir, también en el estilo de vida. Pero la moda tiene eso de cruel, que pasa. Y el público, especialmente la gente que más entiende de moda y más la aprecia, está ya empachada de tanta excentricidad que entre licencias y copias está interpretada de modo cada vez más ugly. Y como lo feo es mucho más fácil de copiar, no requiere de talento, la tendencia se extiende como una epidemia y se convierte en algo mucho más efímero porque cansa antes. Una especie de ahogo de la excentricidad en su propio círculo del exceso.

Y ¿cuál es esa nueva onda? ¿en qué consiste ese golpe de timón? En la búsqueda de una estética un poco más tranquila. LVMH ha descubierto, especialmente gracias a la niña de sus ojos ahora, Celine, y a Phoebe Philo su directora creativa, que hay un público que entiende y valora la novedad tras un buen diseño, más que el espectáculo. Agotados en el  mundo de las copias, de los fakes, de la polipiel y del poliéster, la nueva onda es entender más de moda, y distinguirse invirtiendo en piezas mejores en calidad y diseño, que no se pasan en una temporada. Arnault está contento con Celine, que se ha hecho con un público importante, y necesitaba un diseñador que hiciera algo parecido en Christian Dior.

Abrigo de Christian Dior, 1954; abrigo de Raf Simons para Jil Sander (colección OI 2012, style.com)

Con el cambio, parece que quiere eliminar esa parte de excentricidad y locura que en lo últimos años ha ido ligada a la marca, y establecer unos tiempos tranquilos en los que crítica y público decidan que vestir de Dior, o al estilo de Dior, como lo es vestir de Celine, vuelva a ser in. Y Simons, como lo estuvo Christian Dior, el hombre, en su día, ha estado en el sitio correcto y en el momento adecuado para conseguirlo. A la vista de sus últimas colecciones para Sander ha trabajado duro por demostrar que era el mejor diseñador posible para la marca, con sus diseños inspirados en un Dior más tranquilo. Su último desfile en Milán, hasta por las flores del decorado, puede interpretarse casi como un homenaje literal a Christian Dior. Su punto de vista más minimal, para eso es belga, su dominio del tailoring gracias a su larga trayectoría en el mundo de la moda masculina, y la escuela de Jil Sander para saber cómo ser comercial, le han colocado en el sitio idóneo para liderar Dior. Ahora sólo falta que Arnault respete su punto de vista y ponga en práctica aquello que decía en 2001, en una entrevista para la Harvard Business Review, sobre la confianza y el respeto por la creatividad de los diseñadores:

"If you think and act like a typical manager around creative people, with rules, policies, data on customer preferences, and so forth, you will quickly kill their talent. Our whole business is based on giving our artists and designers complete freedom to invent without limits."

Vestido de Christian Dior basado en un original protagonismo de los botones, 1952; vestido de Raf Simons para Jil Sander en el que los botones hacen que el diseño parezca chaqueta sobre vestido (colección PV 2012, style.com)

Vestido de noche de Christian Dior con un importante trabajo de volúmenes en la parte lateral, 1948; vestido de Raf Simons para Jil Sander con juego de volúmenes en el lateral (colección OI 2012, style.com)

Vestido de noche de Christian Dior (a la izda en la foto) mostrado en la Sorbona (1955); vestido de Raf Simons para Jil Sander (colección PV 2102, style.com)